«La crisis no puede ser una excusa para eludir nuestra responsabilidad». Éste es el mensaje que lanza hoy Manos Unidas, en el día en que se celebra la Jornada Nacional de esta ONG para el desarrollo de la Iglesia. Su Presidenta, Myriam García Abrisqueta, denuncia que los recortes y los incumplimientos de los compromisos en cooperación pueden llevar a un retroceso de décadas, y ponen literalmente en peligro la vida de millones de personas en los lugares más pobres del planeta. Manos Unidas sufrió una ligera disminución de sus ingresos en 2011 debido a la fuerte disminución de las aportaciones públicas. Pero al igual que Cáritas y otras organizaciones de la Iglesia, Manos Unidas se nutre básicamente de aportaciones privadas, que no sólo se mantuvieron en 2011, sino que experimentaron el año pasado un ligero aumento.
Que se mantenga ese compromiso es el reto para 2012. Por eso hoy se pide a través de colectas extraordinarias en las iglesias la generosidad de los fieles, porque si la situación es mala en nuestro país, en otros lugares es dramática. Una enfermedad fácilmente curable en España se lleva cada año por delante la vida de millones de personas, sobre todo en los estratos más vulnerables de la población, como la infancia. Por este motivo, la campaña de este año lleva por lema «La salud, derecho de todos: actúa». Que no venza la indiferencia ante esta tragedia humana.